Competencias docentes para la Educación Media Superior
Actividad 2.1. Saberes disponibles
"Los saberes de mis estudiantes"
Se realizó una encuesta a un grupo de 35 alumnos de 4º semestre, para determinar lo que nuestros estudiantes saben hacer en Internet, qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula, encontrar juntos algunas estrategias para compartir conocimientos a través del uso de las Tics, quién enseñará a quien, qué es lo que van a enseñar y donde lo harán.
Generalmente los jóvenes utilizan el Internet para chatear, firmar y ver fotos en el facebook , así como compartir comentarios y subir fotografías, aparte del facebook también utilizan para el mismo fin el Metroflog, My Space, Hi Fi5, Sónico, el babo. Muy pocos utilizan el Blogger y el Twitter. También hacen uso del Internet para bajar música y videos, ver videos en You Tube, buscar juegos interactivos, descargan videos deportivos. Para realizar tareas utilizan el navegador Google y buscan páginas como Wikipedia, el Rincón del Vago, entre otras. Utilizan el correo electrónico para enviar tareas o cualquier otra información a sus compañeros, bajan programas de antivirus, etc.
En fin, los jóvenes tienen un amplio conocimiento en el uso del Internet, inclusive tienen mayor conocimiento que algunos de nosotros los adultos y sus maestros. Ellos pasan buena parte de su tiempo en la computadora, aunque no precisamente para aprovecharlo con tareas escolares. Lo usan más como un medio de comunicación, para estar en contacto con sus amigos, por esto es necesario que nosotros los docentes aprovechemos esa habilidad y saberes que tienen los jóvenes en el manejo de las nuevas tecnologías y motivarlos a ponerlo en práctica en el aula, para adquirir más fácil el aprendizaje que requiere cada materia.
Para compartir conocimientos a través del uso del las Tics, los alumnos proponen reunirse en equipos e investigar información acerca de un tema determinado, exponerlo mediante diapositivas al resto del grupo, enviar vía electrónica a sus compañeros la información obtenida y las ligas de interés para que ellos puedan también consultarlo. También se propuso la creación de un blog donde se pueda compartir información con todos los compañeros, asi como trabajar con páginas WebQuest.
Los alumnos mismos enseñarán al resto de sus compañeros los temas siguientes: Asertividad, Autoestima, Manejo de las Emociones y Estrés. La clase podrá llevarse a cabo en el aula o en el auditorio del plantel, utilizando equipo audiovisual e Internet.
Para evaluar el aprendizaje se tomará en cuenta la participación de cada uno de los miembros del equipo, su exposición frente a grupo, tono y claridad de voz, seguridad al exponer su tema, que realice preguntas a sus compañeros y responda a los cuestionamientos que a él se le hagan. Se le solicitará a cada equipo presenten evidencias de su trabajo, a través de un escrito que incluya la fuente de donde obtuvo su información, si realizó encuestas, fotografías, etc.
Hay muchas más formas de utilizar el Internet con el objetivo de generar aprendizaje en el aula, pienso que es un proceso en el que poco a poco se irá avanzando, conforme se van implementando cambios en la forma de llevar a cabo una clase, según los planteamiento de la RIEMS.
En general encuentro semejanza entre de mis alumnos y los alumnos de otros subsistemas, creo que es evidente que tienen en común todos esos conocimientos en el uso de las Tics, y, que es necesario fomentar en ellos el uso de diferentes estrategias para aprovechar y canalizar esos saberes hacia el aula, facilitando así su aprendizaje.
Lic. Ma. Elena Sánchez Garza
CECyTE, N.L., Plantel Apodaca
10 de Mayo de 2010
lunes, 10 de mayo de 2010
sábado, 8 de mayo de 2010
COMPETENCIAS DOCENTES PARA LA EDUCACIÓN MEDIA SUPERIOR
MÓDULO I PRÁCTICA DOCENTE Y EDUCACIÓN POR COMPETENCIAS
UNIDAD I Mi práctica Docente
¿Cómo percibo mi docencia?
Hola buen día compañeros, un saludo para todos ustedes y para nuestro maestro tutor.
Como muchos que trabajamos en la educación media superior, no soy docente de profesión, mi área es la psicología y trabajo en el Departamento de Orientación Educativa del CECyTE, N.L. Mi labor se basa en la atención a problemas estudiantiles, como son: situaciones personales de los alumnos, familiares, de conducta, prevención de la salud, orientación vocacional y/o profesiográfica, de integración al grupo escolar, programa de tutorías, valores, fortalecimiento académico, etc., todos estos forman parte del programa integral de orientación educativa, del cual se hace una calendarización al inicio de cada semestre, debe ser entregado a las oficinas centrales y enviar informes trimestral y semestral de los avances del mismo. Actualmente estamos iniciando actividades con el Programa CONSTRUYE-T, que también forma parte de la RIEMS y tiene mucho que ver con las competencias. En el semestre que está por concluir (Agosto 2009-Enero 2010) estuve a cargo de 5 grupos de 1er semestre y les impartí un taller de prevención de embarazo en adolescentes, con temas sobre adolescencia y sexualidad: autoestima, noviazgo y violencia en el noviazgo, enfermedades de transmisión sexual, valores, anatomía y fisiología de los órganos genitales, embarazo en adolescentes, roles sexuales, proyecto de vida. También vimos temas de prevención de adicciones (factores de riesgo y de protección). Tengo una hora clase a la semana con cada uno de los grupos de 1er semestre en el turno vespertino, los llevo al auditorio y vemos los temas con apoyo de presentaciones en power point. Antes de iniciar el tema, cuestiono a los alumnos sobre lo que vamos a analizar, a manera de introducción se aplica una dinámica relacionada con el mismo, después de varios comentarios iniciamos con la presentación e intento captar la atención de los alumnos pidiéndoles algún ejemplo, comentarios al respecto, o realizo preguntas al azar. Al finalizar la presentación, generalmente los invito a que juntos hagamos una conclusión, les hago algunas preguntas sobre lo que vimos y en ocasiones les dejo dos o tres preguntas para comentar en el momento o la próxima sesión.
Como se darán cuenta, no imparto una asignatura en especial, sino que mi labor está orientada a la formación del alumno en cuanto a actitudes, valores, respeto a las normas, disposición, interés, responsabilidad, constancia, creatividad, así como fomentar su curiosidad por aprender. Generalmente hago uso de estrategias observables para evaluar mi trabajo con los alumnos, me baso en entrevistas con alumnos y padres de familia, también los maestros son fuente de información sobre los cambios de actitud en los jóvenes. Organizamos campañas de prevención de la salud (pláticas, conferencias, talleres, campañas de vacunación, etc.), con apoyo de instituciones como Centros de Integración Juvenil, DIF Estatal y Municipal, Secretaría de Salud, etc.
Hasta hace relativamente poco tiempo que he escuchado sobre la evaluación por competencias, me he interesado en esto porque se que es necesario cambiar las formas de enseñanza para obtener mejores resultados. Siento que se complica un poco el saber cómo aplicar la evaluación por competencias cuando no se imparte una materia en especial o cuando no se tiene la formación como docente, ya que mi área está considerada como administrativa, pero manejo todo lo relacionado con la elaboración y aplicación de programas que apoyen al estudiante no solo a formarse académicamente sino a que desarrolle habilidades para la vida, tenga la capacidad de enfrentar y prevenir situaciones de riesgo y se forme un proyecto de vida. Finalmente es a esto a lo que quiero llegar con mi práctica, pues resulta enriquecedor ver que al final del proceso se produce un cambio de actitud en el alumno y el deseo de salir adelante.
Pero sé que me falta mucho por aprender sobre el diseño y aplicación de nuevas estrategias orientadas al desarrollo de competencias en los alumnos, así como desarrollar, en lo personal, competencias como docente.
Gracias por su atención.
Les envío un saludo.
Ma. Elena Sánchez Garza
CECyTE, N.L., Plantel Apodaca
MÓDULO I PRÁCTICA DOCENTE Y EDUCACIÓN POR COMPETENCIAS
UNIDAD I Mi práctica Docente
¿Cómo percibo mi docencia?
Hola buen día compañeros, un saludo para todos ustedes y para nuestro maestro tutor.
Como muchos que trabajamos en la educación media superior, no soy docente de profesión, mi área es la psicología y trabajo en el Departamento de Orientación Educativa del CECyTE, N.L. Mi labor se basa en la atención a problemas estudiantiles, como son: situaciones personales de los alumnos, familiares, de conducta, prevención de la salud, orientación vocacional y/o profesiográfica, de integración al grupo escolar, programa de tutorías, valores, fortalecimiento académico, etc., todos estos forman parte del programa integral de orientación educativa, del cual se hace una calendarización al inicio de cada semestre, debe ser entregado a las oficinas centrales y enviar informes trimestral y semestral de los avances del mismo. Actualmente estamos iniciando actividades con el Programa CONSTRUYE-T, que también forma parte de la RIEMS y tiene mucho que ver con las competencias. En el semestre que está por concluir (Agosto 2009-Enero 2010) estuve a cargo de 5 grupos de 1er semestre y les impartí un taller de prevención de embarazo en adolescentes, con temas sobre adolescencia y sexualidad: autoestima, noviazgo y violencia en el noviazgo, enfermedades de transmisión sexual, valores, anatomía y fisiología de los órganos genitales, embarazo en adolescentes, roles sexuales, proyecto de vida. También vimos temas de prevención de adicciones (factores de riesgo y de protección). Tengo una hora clase a la semana con cada uno de los grupos de 1er semestre en el turno vespertino, los llevo al auditorio y vemos los temas con apoyo de presentaciones en power point. Antes de iniciar el tema, cuestiono a los alumnos sobre lo que vamos a analizar, a manera de introducción se aplica una dinámica relacionada con el mismo, después de varios comentarios iniciamos con la presentación e intento captar la atención de los alumnos pidiéndoles algún ejemplo, comentarios al respecto, o realizo preguntas al azar. Al finalizar la presentación, generalmente los invito a que juntos hagamos una conclusión, les hago algunas preguntas sobre lo que vimos y en ocasiones les dejo dos o tres preguntas para comentar en el momento o la próxima sesión.
Como se darán cuenta, no imparto una asignatura en especial, sino que mi labor está orientada a la formación del alumno en cuanto a actitudes, valores, respeto a las normas, disposición, interés, responsabilidad, constancia, creatividad, así como fomentar su curiosidad por aprender. Generalmente hago uso de estrategias observables para evaluar mi trabajo con los alumnos, me baso en entrevistas con alumnos y padres de familia, también los maestros son fuente de información sobre los cambios de actitud en los jóvenes. Organizamos campañas de prevención de la salud (pláticas, conferencias, talleres, campañas de vacunación, etc.), con apoyo de instituciones como Centros de Integración Juvenil, DIF Estatal y Municipal, Secretaría de Salud, etc.
Hasta hace relativamente poco tiempo que he escuchado sobre la evaluación por competencias, me he interesado en esto porque se que es necesario cambiar las formas de enseñanza para obtener mejores resultados. Siento que se complica un poco el saber cómo aplicar la evaluación por competencias cuando no se imparte una materia en especial o cuando no se tiene la formación como docente, ya que mi área está considerada como administrativa, pero manejo todo lo relacionado con la elaboración y aplicación de programas que apoyen al estudiante no solo a formarse académicamente sino a que desarrolle habilidades para la vida, tenga la capacidad de enfrentar y prevenir situaciones de riesgo y se forme un proyecto de vida. Finalmente es a esto a lo que quiero llegar con mi práctica, pues resulta enriquecedor ver que al final del proceso se produce un cambio de actitud en el alumno y el deseo de salir adelante.
Pero sé que me falta mucho por aprender sobre el diseño y aplicación de nuevas estrategias orientadas al desarrollo de competencias en los alumnos, así como desarrollar, en lo personal, competencias como docente.
Gracias por su atención.
Les envío un saludo.
Ma. Elena Sánchez Garza
CECyTE, N.L., Plantel Apodaca
CONFRONTACIÓN ENTRE LA DOCENCIA Y MI PROFESIÓN
COMPETENCIAS DOCENTES PARA LA EDUCACIÓN MEDIA SUPERIOR
Módulo I Práctica Docente y Educación por Competencias
Actividad 2. Entre la Docencia y mi Profesión
El presente escrito es sobre cómo viví la confrontación entre la carrera que estudié y el hecho de incorporarme a la docencia en el nivel medio superior.
Estudié la licenciatura en Psicología, en la Universidad Autónoma de Nuevo León, mi área de especialidad es la Psicología Conductual. Me inicié en el área educativa en abril de 1997, después de 9 años de haber egresado de la facultad. Recién egresada trabajé 2 años en una escuelita particular atendiendo niños con discapacidad (síndrome Down y autismo al inicio). Después me invitaron a trabajar en un centro de atención para personas con discapacidad física e intelectual en un DIF municipal (2 años), seguí en otra institución privada (se llamaba TEMPLE, A.C.) que promovía la integración social de las personas con discapacidad, durante los siguientes 4 años. Fue entonces cuando sentí la necesidad de cambiar y desarrollarme en otra área diferente, pues eran ya 8 años en esta labor que me gustaba mucho, pero yo sabía que debía conocer más allá, pues era lo único que yo conocía desde que egresé de la Universidad.
Tuve la oportunidad de ingresar a trabajar en esta preparatoria CECyTE y al principio fue un tanto difícil adaptarme a algo totalmente diferente. Debo reconocer que al principio extrañé mi antiguo trabajo. Me parecía difícil observar a tantos jóvenes que física e intelectualmente estaban sanos, lo tenían todo para salir adelante y me desmotivó ver apatía en ellos, rebeldía, problemas de conducta muy difícil en algunos casos, ruidosos, falta de interés y de atención, etc. Reconozco que esa fue mi primera impresión, pensé que no era lo mío por cierto tiempo, pero lo tomé como un reto, pensé todo lo que se puede hacer trabajando arduo con ellos, para ganarte su confianza, para que se acercaran voluntariamente a platicar. Tuve que acercarme poco a poco, primero a través de entrevistas, con ellos y sus papás. Involucrarme en sus actividades, como su graduación, eventos deportivos, desfiles, eventos culturales, visitas a museos, parques, universidades, etc. Y así fue como poco a poco me fui adaptando a su forma de ser, de sentir, empecé a conocer sus necesidades (personales, familiares, económicas, etc.) y con esto fui ganando su confianza hasta lograr su participación en las actividades que solicitaba el plantel. Es satisfactorio ver como se van presentando los cambios en su conducta durante este proceso, desde su primer semestre hasta que egresan.
Lo que pienso y siento de ser profesor es que es una labor muy noble, que deja muchas satisfacciones, es un trabajo arduo, que me gusta y me hace sentir mucha satisfacción en mi vida profesional. El ser docente en educación media superior ha significado para mí siempre un reto, pues sé que nunca terminamos de aprender y continuamente debemos experimentar cambios y estar dispuestos al desarrollo de nuevas estrategias para beneficio de la educación en nuestros estudiantes.
Algunos de mis motivos de satisfacción, por ejemplo, son cuando recibo la visita de alumnos egresados, que están estudiando alguna carrera en la universidad, o que ya se graduaron. O con los alumnos que aún están con nosotros en la preparatoria, cuando los vemos sobresalir ya sea académicamente o participando en diferentes eventos artísticos, culturales, deportivos, etc. Cuando se acercan al departamento para compartir alguna buena noticia o sólo a platicar un momento mientras inician sus clases.
Reconozco que hay motivos de insatisfacción, pues también existen alumnos que no tienen interés por salir adelante, abandonan la escuela sin darnos oportunidad de apoyarlos, tenemos alrededor de 1200 alumnos en los dos turnos y muchas veces no nos es posible detectar a todos los que presentan algún problema, pues a pesar de los programas de tutorías no siempre se recibe el apoyo de todos los maestros para canalizar estos casos. La falta de presupuesto destinado a las instalaciones de mejores equipos en los talleres tiene mucho que ver en esta situación. También a veces no se reconoce la labor del personal que trabaja en esta área de orientación educativa y psicología y el apoyo no se da al 100% por parte de algunos maestros y directivos.
Ma. Elena Sánchez Garza
CECyTE, Nuevo León, Plantel Apodaca.
Módulo I Práctica Docente y Educación por Competencias
Actividad 2. Entre la Docencia y mi Profesión
El presente escrito es sobre cómo viví la confrontación entre la carrera que estudié y el hecho de incorporarme a la docencia en el nivel medio superior.
Estudié la licenciatura en Psicología, en la Universidad Autónoma de Nuevo León, mi área de especialidad es la Psicología Conductual. Me inicié en el área educativa en abril de 1997, después de 9 años de haber egresado de la facultad. Recién egresada trabajé 2 años en una escuelita particular atendiendo niños con discapacidad (síndrome Down y autismo al inicio). Después me invitaron a trabajar en un centro de atención para personas con discapacidad física e intelectual en un DIF municipal (2 años), seguí en otra institución privada (se llamaba TEMPLE, A.C.) que promovía la integración social de las personas con discapacidad, durante los siguientes 4 años. Fue entonces cuando sentí la necesidad de cambiar y desarrollarme en otra área diferente, pues eran ya 8 años en esta labor que me gustaba mucho, pero yo sabía que debía conocer más allá, pues era lo único que yo conocía desde que egresé de la Universidad.
Tuve la oportunidad de ingresar a trabajar en esta preparatoria CECyTE y al principio fue un tanto difícil adaptarme a algo totalmente diferente. Debo reconocer que al principio extrañé mi antiguo trabajo. Me parecía difícil observar a tantos jóvenes que física e intelectualmente estaban sanos, lo tenían todo para salir adelante y me desmotivó ver apatía en ellos, rebeldía, problemas de conducta muy difícil en algunos casos, ruidosos, falta de interés y de atención, etc. Reconozco que esa fue mi primera impresión, pensé que no era lo mío por cierto tiempo, pero lo tomé como un reto, pensé todo lo que se puede hacer trabajando arduo con ellos, para ganarte su confianza, para que se acercaran voluntariamente a platicar. Tuve que acercarme poco a poco, primero a través de entrevistas, con ellos y sus papás. Involucrarme en sus actividades, como su graduación, eventos deportivos, desfiles, eventos culturales, visitas a museos, parques, universidades, etc. Y así fue como poco a poco me fui adaptando a su forma de ser, de sentir, empecé a conocer sus necesidades (personales, familiares, económicas, etc.) y con esto fui ganando su confianza hasta lograr su participación en las actividades que solicitaba el plantel. Es satisfactorio ver como se van presentando los cambios en su conducta durante este proceso, desde su primer semestre hasta que egresan.
Lo que pienso y siento de ser profesor es que es una labor muy noble, que deja muchas satisfacciones, es un trabajo arduo, que me gusta y me hace sentir mucha satisfacción en mi vida profesional. El ser docente en educación media superior ha significado para mí siempre un reto, pues sé que nunca terminamos de aprender y continuamente debemos experimentar cambios y estar dispuestos al desarrollo de nuevas estrategias para beneficio de la educación en nuestros estudiantes.
Algunos de mis motivos de satisfacción, por ejemplo, son cuando recibo la visita de alumnos egresados, que están estudiando alguna carrera en la universidad, o que ya se graduaron. O con los alumnos que aún están con nosotros en la preparatoria, cuando los vemos sobresalir ya sea académicamente o participando en diferentes eventos artísticos, culturales, deportivos, etc. Cuando se acercan al departamento para compartir alguna buena noticia o sólo a platicar un momento mientras inician sus clases.
Reconozco que hay motivos de insatisfacción, pues también existen alumnos que no tienen interés por salir adelante, abandonan la escuela sin darnos oportunidad de apoyarlos, tenemos alrededor de 1200 alumnos en los dos turnos y muchas veces no nos es posible detectar a todos los que presentan algún problema, pues a pesar de los programas de tutorías no siempre se recibe el apoyo de todos los maestros para canalizar estos casos. La falta de presupuesto destinado a las instalaciones de mejores equipos en los talleres tiene mucho que ver en esta situación. También a veces no se reconoce la labor del personal que trabaja en esta área de orientación educativa y psicología y el apoyo no se da al 100% por parte de algunos maestros y directivos.
Ma. Elena Sánchez Garza
CECyTE, Nuevo León, Plantel Apodaca.
LA AVENTURA DE SER MAESTRO
MÓDULO I
La aventura de ser maestro
José M. Esteve
“¿Qué relación guarda “El malestar docente” con nuestra historia personal y que hacemos o podemos hacer para combatirlo?
Es verdad que vivimos esa sensación de malestar al inicio de nuestra carrera docente. Creo que muchos de nosotros cuando iniciamos nuestra labor en el área educativa experimentamos algunas dificultades, tales como el temor o inseguridad a que se nos vaya de control el grupo por aparentar que lo sabemos todo y que no nos equivocamos, la falta de comunicación con los alumnos, esa distancia que al inicio siempre existe, el temor por no conseguir controlar la disciplina de un grupo, el no adaptar los contenidos de la materia al nivel de los alumnos, la falta de humildad para acercarnos a los alumnos y adecuar nuestros conocimientos a los de ellos, etc.
Al inicio de mi trabajo en la preparatoria tuve las mismas dificultades, inclusive, estando yo en el departamento de orientación educativa y sin haber tenido jamás la experiencia de dar clases, en una ocasión me mandó llamar el director y me pidió hacerme cargo de un grupo de 5º semestre durante todo el ciclo escolar, para impartir la materia de Psicología. Afortunadamente el programa coincidía con material que yo ya tenía de la facultad (libros de Psicología general), y de buenas a primeras, al siguiente día ya estaba dando clases, algo que no me esperaba y no estaba en mis planes. Fue llegar al grupo, aguantando el nerviosismo, y la inseguridad de cómo tenía que empezar la clase, tomé lista, después con mis apuntes al lado, unas copias “por si acaso” y un libro de psicología que por suerte yo creo que de ahí habían sacado todos los temas, porque venía “todo” el programa. Lo que seguía era cómo llamar la atención de un grupo de 40 muchachos de la especialidad de electromecánica que ni siquiera parecía interesarles la materia de psicología. Recuerdo que en ese momento no seguí el orden del programa, pues el tema era “la historia de la psicología” y “las escuelas de la psicología”, Y lo que hice fue ver un tema que iba mas adelante en el programa, hablaba sobre la percepción y les mostré algunas copias sobre ilusiones ópticas: figura-fondo, perspectiva, el punto ciego, etc. Y de repente observé como todos los muchachos estaban interesadísimos en lo que estaban visualizando, algo tan sencillo pero que para ellos era algo que jamás habían visto, y así fue mi primera clase con ellos, casi un juego. Luego poco a poco fui preguntando a otros maestros, sobre cual debía ser la secuencia en cada clase y buscando la manera de seguir interesando a los alumnos.
Lo que debemos hacer para combatir este malestar docente, entre muchas otras cosas es, por ejemplo: tener la humildad para adecuar nuestros conocimientos con los de los alumnos, crear inquietudes en ellos, despertar su curiosidad y el interés por la materia que sea, que los muchachos sepan el valor que tiene lo que van a aprender, o para que sirve aprender tal o cual cosa, también hay que obligarlos a pensar. Lo importante es llegar a sentir esa “libertad de ser profesor”, es entonces cuando podemos sentirnos felices de realizar nuestro trabajo. Es un verdadero reto. Lograr “hacer pensar y sentir” a nuestros alumnos. Es necesario trasladar esta filosofía a nuestra propia vida, enlazar el pensamiento y el sentimiento en nuestra vida cotidiana.
Es necesario preocuparnos más por los alumnos, por lo que sienten, desean y piensan, y así, el que más aprenderá será el maestro. Este cambio de actitud nos ayudará a “ser maestros de humanidad” como lo menciona el Prof. Esteve.
Lic. Ma. Elena Sánchez Garza
La aventura de ser maestro
José M. Esteve
“¿Qué relación guarda “El malestar docente” con nuestra historia personal y que hacemos o podemos hacer para combatirlo?
Es verdad que vivimos esa sensación de malestar al inicio de nuestra carrera docente. Creo que muchos de nosotros cuando iniciamos nuestra labor en el área educativa experimentamos algunas dificultades, tales como el temor o inseguridad a que se nos vaya de control el grupo por aparentar que lo sabemos todo y que no nos equivocamos, la falta de comunicación con los alumnos, esa distancia que al inicio siempre existe, el temor por no conseguir controlar la disciplina de un grupo, el no adaptar los contenidos de la materia al nivel de los alumnos, la falta de humildad para acercarnos a los alumnos y adecuar nuestros conocimientos a los de ellos, etc.
Al inicio de mi trabajo en la preparatoria tuve las mismas dificultades, inclusive, estando yo en el departamento de orientación educativa y sin haber tenido jamás la experiencia de dar clases, en una ocasión me mandó llamar el director y me pidió hacerme cargo de un grupo de 5º semestre durante todo el ciclo escolar, para impartir la materia de Psicología. Afortunadamente el programa coincidía con material que yo ya tenía de la facultad (libros de Psicología general), y de buenas a primeras, al siguiente día ya estaba dando clases, algo que no me esperaba y no estaba en mis planes. Fue llegar al grupo, aguantando el nerviosismo, y la inseguridad de cómo tenía que empezar la clase, tomé lista, después con mis apuntes al lado, unas copias “por si acaso” y un libro de psicología que por suerte yo creo que de ahí habían sacado todos los temas, porque venía “todo” el programa. Lo que seguía era cómo llamar la atención de un grupo de 40 muchachos de la especialidad de electromecánica que ni siquiera parecía interesarles la materia de psicología. Recuerdo que en ese momento no seguí el orden del programa, pues el tema era “la historia de la psicología” y “las escuelas de la psicología”, Y lo que hice fue ver un tema que iba mas adelante en el programa, hablaba sobre la percepción y les mostré algunas copias sobre ilusiones ópticas: figura-fondo, perspectiva, el punto ciego, etc. Y de repente observé como todos los muchachos estaban interesadísimos en lo que estaban visualizando, algo tan sencillo pero que para ellos era algo que jamás habían visto, y así fue mi primera clase con ellos, casi un juego. Luego poco a poco fui preguntando a otros maestros, sobre cual debía ser la secuencia en cada clase y buscando la manera de seguir interesando a los alumnos.
Lo que debemos hacer para combatir este malestar docente, entre muchas otras cosas es, por ejemplo: tener la humildad para adecuar nuestros conocimientos con los de los alumnos, crear inquietudes en ellos, despertar su curiosidad y el interés por la materia que sea, que los muchachos sepan el valor que tiene lo que van a aprender, o para que sirve aprender tal o cual cosa, también hay que obligarlos a pensar. Lo importante es llegar a sentir esa “libertad de ser profesor”, es entonces cuando podemos sentirnos felices de realizar nuestro trabajo. Es un verdadero reto. Lograr “hacer pensar y sentir” a nuestros alumnos. Es necesario trasladar esta filosofía a nuestra propia vida, enlazar el pensamiento y el sentimiento en nuestra vida cotidiana.
Es necesario preocuparnos más por los alumnos, por lo que sienten, desean y piensan, y así, el que más aprenderá será el maestro. Este cambio de actitud nos ayudará a “ser maestros de humanidad” como lo menciona el Prof. Esteve.
Lic. Ma. Elena Sánchez Garza
CECyTE, N.L., Plantel Apodaca
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